Él es Lars Mittank, un joven alemán que con 28 años viajó a Bulgaria con sus amigos, y horas antes del viaje de regreso a Alemania desapareció.

Hay muchas desapariciones de personas por todo el mundo, pero este caso es muy extraño ya que unas cámaras de seguridad captaron el último momento que se vio a Lars y tenía un comportamiento inusual.

Lars viajó con sus amigos a Varna, Bulgaria, un 30 de junio. Se alojaron en un hotel todo incluido donde bebieron, bailaron, vieron fútbol…

Todo iba bien hasta que un día se encontraron con fanáticos del equipo contrario al suyo, Lars y sus amigos eran del Werder Bremen y los otros del Bayern de Munich.

Esa misma noche Lars y sus amigos fueron a comprar comida a una tienda pero Lars decidió esperarles fuera, cuando sus amigos salieron ya no estaba. Ellos sospecharon que estaría en el hotel pero allí tampoco lo encontraron. Lars apareció a la mañana siguiente con algunas heridas, y les contó a sus amigos que le habían agredido los seguidores del Bayern.

Ese mismo día los jóvenes tenían que regresar a Alemania, pero Lars necesitaba atención médica por lo que les dijo a sus amigos que él se quedaría un par de días más.

Los médicos le dijeron a Lars que tenía una perforación en el tímpano por lo que tendría que operarse, este decidió que lo haría al llegar a su país.

Lars se hospedó en un hostal llamado ‘Hotel Color’ esos dos días, según informaciones el hostal estaba en una zona bastante peligrosa.

A media noche Lars llamó a su madre y le dijo que tenía miedo, que cancelara todas sus tarjetas de crédito, y que tenía que irse del hotel.

Los trabajadores del hostal confirmaron que Lars se fue con todo su equipaje.

Horas más tarde volvió a llamar a su madre para decirle que creía que cuatro hombres le seguían, y entonces corrió y cogió un taxi que le llevó al aeropuerto.

Los momentos en el aeropuerto son los que captaron las cámaras de seguridad, en las que se vio a Lars nervioso y asustado. Llamó a su madre para decirle que tenía un billete para viajar a Alemania, pero su madre insistió en que debía ver un médico primero.

Le atendieron en el aeropuerto, y el médico dictaminó que Lars estaba emocionalmente exhausto. En ese momento un trabajador del aeropuerto tocó la puerta de la sala donde el doctor atendía a Lars para preguntar si podía usar la oficina, en ese momento el joven Lars aprovechó para salir corriendo dejando allí todas sus pertenencias.

Al salir del arropuerto saltó una valla de 2,4m y corriendo se adentró en un bosque, esa fue la ultima vez que se vio a Lars.

La policía ha investigado y no han hallado a Lars ni vivo ni muerto, su busqueda continua y se ofrece una recompensa de 40.000€.