Hay cosas que se vuelven rutina en nuestras vidas, pasamos a hacerlas de forma automática sin nisiquiera pensar las consecuencias.

Esto le sucedió a un joven de 15 años llamado Hanghang.

Este solía dormir con el móvil en su almohada, pero una noche explotó junto a su cara ocasionándole graves heridas.

Una de las médicos que le atendió declaró a una cadena de televisión, que las heridas que tenía el joven en cada ojo eran de una profundidad de 4 centímetros, ademas de tener varias piezas del teléfono clavadas por el cuerpo, y varias lesiones en las manos.

A pesar de que le atendieron de urgencia no pudieron hacer nada para salvar su visión.

Expertos en telefonía móvil declararon que probablemente la explosión la provocó un exceso de carga en la batería.

HangHang sigue en recuperación, y aunque este hecho haya resultado fatal para el joven, ha servido para concienciar a la población sobre el uso inadecuado de estos terminales.